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La historia de la presencia humana en
Corea se remonta al período Paleolítico, hace unos 500.000 años.
Los umbrales de la historia coreana
suelen situarse en el año 2.333 a. C., cuando el rey Tan-gun , una figura
legendaria nacida del hijo del Cielo y una mujer perteneciente a una tribu, cuyo
símbolo totémico era el oso, fundó el primer reino que se llamó Choson, el cual
literalmente significa “ La Tierra de Calma Matutina”. Pese a que los
investigadores discrepan sobre la veracidad histórica del mito de Tan-gun,
sabemos con seguridad que la antigua Corea se caracterizaba por la existencia de
comunidades de clanes que se unían formando ciudades-estados, las cuales surgían
y desaparecían con el tiempo. Durante este periodo, los sistemas de comuna de la
tribu fueron bien establecidos, y los jóvenes guerreros se vincularon a las
artes marciales entrenándose para proteger a su comunidad. Luchar con las manos
vacías incluía entrenarse en Daligi ( correr), Dunjiki (tirar), Jileuki (dar
puñetazos o golpear), Balchaki (dar patadas) y Soo Young (nadar).
La aparición del Whal (arco) y la
utilización del caballo cambiaron el estilo de vida de estas tribus: se realizan
viajes a grandes distancias, hay frecuentes contactos con otras tribus, se
establecen alianzas, y se fuerza la aparición de confederaciones. Los guerreros
se entrenaron entonces en las artes marciales con más método y planificación. En
la selección de los oficiales y altos cargos tenía una importancia decisiva su
dominio de las artes de guerra.
El desarrollo de las habilidades de
lucha a caballo era signo de luchador de clase alta. El guerrero de a pie,
practicaba la lucha de manos vacías y técnicas de armas, que cada uno guardaba
en su casa.
El ganador de la batalla se convertía
en soberano, y el perdedor era el esclavo, dominado. En estos tiempos, la
posición del soberano ( rey) no se heredaba, sino que se otorgaba al guerrero
más fuerte entre la confederación de tribus. De acuerdo con Samkukyusa ( uno de
los libros más autorizados de la historia de la vieja Corea), Dong Myung, el
fundador del reino de Koguryo, era un experto en tiro con arco.
Los tres reinos
Durante el primer siglo a. C.
aparecieron tres reinos, Koguryo (37 a. C. - 668 d. C), Paekche ( 18 a. C. - 660
d. C.) y Shilla ( 57 a. C. - 935 d. C.) en la península coreana y parte de lo
que hoy se conoce como Manchuria.
Koguryo
Entre las diferentes alianzas
tribales, la primera que evolucionó de manera significativa hasta transformarse
en reino fue la de Koguryo, situado en la región del curso medio del río Amnok-kang
(Yalu). Sus aguerridas tropas derrotaron a las tribus vecinas. Expulsaron a los
colonos chinos de Nangnang en el año 313 d.C. y su expansión continuó hasta el
interior de Manchuria.
En el reino de Koguryo el Pyung-dang
(instituto educacional) fue establecido para formar guerreros experimentados. A
la gente joven de buena posición se les enseñaba : kung sa (arco), kum sool bub
(esgrima), ki sa bub (hípica), dan kum sool ( el arte de tirar cuchillos
pequeños), ji leu ki bub (puñetazos, golpes y patadas), soo young bub (natación
y lucha en el agua), poong you bub (música, se incluía tocar el tambor y gong),
soo ryub ( caza y pesca), política y los clásicos.
Paekche
Un grupo de refugiados de Koguryo
fundó un nuevo reino llamado Paekche, en las cercanías de la actual Seúl al sur
del río Han-gang.
El pueblo de Paekche era mucho más
pacífico que los feroces guerreros de Koguryo, por lo que continuaron
desplazándose hacia el sur para evitar las amenazas de sus rivales del norte. En
el siglo IV, ya dominaban por completo toda la región sudoeste de la península.
Paekche era un Estado firmemente establecido, próspero y civilizado que, a
través del mar, mantenía una intensa actividad comercial con China.
En el reino de Paikche o Paekche las
artes marciales se practicaban de generación en generación, y en el 320 d. C. el
rey Bi-ryu ordenó construir un centro de entrenamiento para la parte este de la
capital. Allí se instruían en: ki sa, mok bong (lucha con palo de madera), kum
sool bub, soo sool (lucha a manos vacías), joong dai bub (defensa contra
múltiples ataques), bool su (sutra budista) y ko jun (literatura clásica).
Shilla
Al principio, Shilla que se encontraba geográficamente apartado de la influencia
china, era el reino más débil y menos desarrollado de los tres. Fue el último en
adoptar credos o ideas extranjeras. Su sociedad estaba marcadamente dividida en
clases y desarrolló un poderío extraordinario explotando los recursos de su
singular cuerpo de Hwarang y de las enseñanzas budistas.
A mediados del siglo VI Shilla había conseguido tener bajo su control todos los
reinos vecinos de Kaya, un grupo de ciudades-estado fortificadas que, desde
mediados del siglo I hasta mediados del siglo VI, se desarrollaron en la región
sudeste. Shilla estableció una alianza militar con el imperio Tang de China para
someter a Koguryo y Paekche. Pero China era un aliado peligroso. Shilla tuvo que
armarse contra China cuando los chinos revelaron su ambición de anexionar los
territorios de Koguryo y Paekche a su propio reino.
Aunque políticamente separados, los tres reinos estaban étnica y
lingüísticamente relacionados. Estos tres reinos, a su vez, desarrollaron una
sofisticada estructura política y jurídica, y adoptaron la moral confuciana y la
fe budista. Durante siglos, los conflictos continuaron aumentando entre las
ellos con varias alianzas alternativas de dos contra uno, contra China o con
ésta contra los otros dos.
En Shilla el colectivo de expertos más famoso en artes marciales fue Hwarangdo (
grupo de jóvenes florecientes). Los líderes eran los hijos de los nobles
guerreros. Al que lideraba el grupo se le llamaba Hwarang y a sus seguidores
Nangdo. Viajaban a las escarpadas áreas montañosas y a los ríos y litorales
marítimos para entrenar artes marciales. Se incluía en el entrenamiento el
estudio de la literatura clásica así como danza y música.
El Bi kak sool es otro nombre del Taik kyun (técnicas de patadas), muy popular
en el periodo de Shilla. De acuerdo con el libro de historia Che Wang Un Ki,
este arte enfatizaba las técnicas de patadas y se dividió en tres grados. El
estudiante medio pegaba una patada a la pierna del oponente, los estudiantes
avanzados a los hombros y los expertos Sang too por encima del pelo de la parte
superior de la cabeza del oponente.
La victoria de Shilla sobre China en el año 676 marcó un hito determinante en la
historia coreana. Shilla consiguió expulsar a los chinos de la península y
unificó el territorio por primera vez. Seguidamente, los refugiados de Koguryo
repelieron a las fuerzas de Täng en Manchuria y al norte de la península, y establecieron el primer reino Parhae en el año 698. Este periodo se conoce con
la denominación de Reinos del Norte y del Sur.
Después de la unificación de los reinos por Shilla en el año 668, la
popularidad de las artes marciales declinó gradualmente y el gobierno lo
convirtió en un reino pro-civil-oficial.
Liberado de las preocupaciones de las luchas intestinas y de las invasiones
extranjeras, originó la rapida eclosión del arte, la religión, el comercio, la
educación y otros campos. La capital de Shilla, en la actualidad Kyongju, tenía
una población superior a un millón de habitantes. Sus ciudades vivían con
opulencia. El budismo floreció bajo la protección de la nobleza y la corte y
ejerció una gran influencia en los asuntos del estado, la creación artística y
moral.
Shilla alcanzó el apogeo de su prosperidad y poderío a mediados del siglo VIII,
aunque después entró en paulatina decadencia. Los enfrentamientos entre nobles
se intensificaron, mientras que los líderes rebeldes reclamaban el derecho a la
sucesión de los reinos de derrocados, Koguryo y Paekche.
Tae Cho-yong, un veterano general Koguryo, fundó Parhae al sur de Manchuria
Central en una región perteneciente al antiguo reino. Parhae no solo contaba con
los refugiados de Koguryo sino también con una importante población de mongoles.
Parhae estableció un sistema de gobierno de cinco capitales regionales basado en
la estructura administrativa Koguryo. Logró erigir una avanzada cultura, cuya
base era la cultura de Koguryo, hasta el punto de que China lo llamara “el
floreciente país del este”.
Durante el apogeo de su poderío, ocupó un vasto territorio que se extendía hasta
el norte del río Amur y al oeste hasta Kaiyuan en Manchuria. No tardó en chocar
con Shilla y los Tang, aunque posteriormente inició una relación pacífica con
China. También estableció vínculos diplomáticos con Turquía y Japón.
Koryo
En el año 918 los generales que eran descendientes de Koguryo y Paikche
derribaron el reino de Shilla y nombraron al general Wang Kun como primer rey
del reino de Koryo, del cual deriva el nombre de Corea. La capital era Song-ak,
la actual Kaesong. Se anunciaron planes para recuperar el territorio perdido de
Koguryo en manchuria, pero a lo largo de los cinco siglos de su existencia,
Koryo no llegaría a consumar todos sus sueños y ambiciones.
El rey Kwang-jong se percató de que si el jefe de guerra permanecía con todo su
poder, su reino no duraría mucho. Como consecuencia de ello, instauró el sistema
Kwa ku (examen del servicio civil nacional) para disminuir el poder y controlar
al jefe de guerra. El rey requería que los hijos de los jefes de guerra
estudiaran literatura clásica, historia y ciencias políticas, así como las artes
marciales. Después de completar y pasar el examen de servicio civil podrían ser
contratados por el rey. Para mantener doble control sobre el poderoso líder de
la guerra en la ciudad más importante, el rey usaba la táctica de casar a las
familias reales con las de los poderosos jefes guerreros. De esta forma, podía
manipular al jefe de guerra local y central al mismo tiempo.
Existía un segundo grupo de soldados que eran profesionales. Estos se
estacionaban a lo largo de las áreas del borde norte para defenderse de los
manchurianos y mongoles. Los que se colocaban en la costa sur se encargaban de
la defensa contra los piratas japoneses. Recibían las ordenes de los oficiales
civil-militares. La discriminación y, en ocasiones el mal trato, del rey y sus
oficiales civiles-militares para con los profesionales, derivó en sublevaciones.
Durante el reinado de Koryo, uno de los programas de entrenamiento más
prestigioso incluía la práctica de técnicas de artes marciales a caballo. El
entrenamiento de tiro con arco montado a caballo, la lucha con espada y lanza o
jabalina, la danza y la caza a caballo, fueron considerados habilidades
superiores, y estas artes las practicaban los guerreros de las clases altas y
los oficiales civil-militares.
En lo que concernía a las técnicas de defensa personal individual, soo bak ki
era la más popular. King Myung-jong (1174) fue uno de los reyes que amaba la
práctica de soo bak ki. Mandó llevar a cabo concursos de este arte entre los
guerreros de Joong-bang. Este grupo formó parte de la armada real. El ganador de
los concursos recibía un puesto militar además de un premio.
Durante los últimos años de este reino, el país siguió seriamente agitado por
los enfrentamientos entre letrados-funcionarios y guerreros, así como entre
confucianos y budistas.
Es de reseñar que en el siglo X, la corte de Koryo adoptó el sistema chino de
exámenes, que reclutaba a los funcionarios por sus méritos académicos. Pero,
mientras el funcionariado chino estaba abierto a todas las clases sociales,
Corea reservó el empleo público a las familias de los altos dignatarios como ya
habíamos indicado.
En el año 1394 el general Lee Sung-kei, un maestro tirador de élite en tiro con
arco que había sido comandante en la frontera norte, invadió el reino de Koryo y
estableció su propio reinado llamado Lee Chosun. El confucianismo se convirtió
en una doctrina poderosa para reorganizar el estado y la sociedad, y para
infundir una disciplina nueva a la vida intelectual del siglo XIV con el
nacimiento de la dinastía Choson.
El general Lee, dándose cuenta del peligro de la fuerza militar del futuro,
adoptó los conceptos Confucian de superioridad de los oficiales civiles sobre
los militares, lealtad absoluta al rey de la nación, y reverencia al padre de
familia.
Los primeros gobernantes reemplazaron el budismo por el confucianismo con objeto
de contrarrestar la dominante influencia budista y apropiarse de las grandes
riquezas acumuladas en los monasterios budistas durante el periodo de Koryo. En
manos de la élite de la nueva dinastía, las teorías neoconfucianas sobre el
estado y la sociedad proporcionaron la base ideológica para llevar a cabo
extensas reformas. La ética y los valores confucianos llegaron a dominar la
estructura y la conducta social durante siglos posteriores.
Los soberanos de Choson gobernaron valiéndose de un sofisticado y equilibrado
sistema político. El sistema de los exámenes quedó firmemente establecido como
vía principal de acceso a la función pública. Durante este periodo, las
oposiciones fueron el eje central de la movilidad social y de la actividad
intelectual. La sociedad en general valoraba altamente los estudios académicos
mientras menospreciaba el comercio y la manufactura.
Durante el reinado del rey Sejong (1418-50), el cuarto monarca de Choson, Corea
disfrutó de un florecimiento artístico y cultural sin precedentes. Bajo su
mecenazgo, los eruditos de la academia real inventaron el alfabeto coreano o
Han-gul.
En 1592, después de doscientos años de paz, los japoneses invadieron Corea con
la ayuda de armas superiores (mosquetes entregados por los portugueses),
asolaron la península en sólo un mes y forzaron al rey coreano a escapar a la
frontera entre Corea y Manchuria. Sin embargo, en el mar fueron derrotados por
Yi- Sun -shin, inventor del gobugseon-kobukson (nave vestida de hierro), la nave
tortuga inmortalizada en cada paquete de cigarros de este marca. La invasión
constituyó un verdadero desastre para Corea. Artesanos e intelectuales eran
capturados como rehenes mientras los incendios derrumbaban templos y pagodas.
Durante los siete años de guerra la defensa del país dependió fundamentalmente
de soldados voluntarios, monjes soldado y de pequeños grupos de la armada real.
El Chuk hoo tan jung bub (técnicas de infiltración, espionaje e inteligencia),
jin bub (estrategias militares), ha jo bub (saltos a gran altura), eui yak sool
(medicina natural con hierbas y acupuntura), chun moon bub (técnicas
meteorológicas), entre otras, se extendieron profusamente.
La guerra de los siete años terminó con la muerte de Toyotomi Hideyoshi en 1598.
El nuevo líder, Togukawa Iyesu, mandó un enviado a Corea con esperanza de
establecer relaciones diplomáticas normales entre los dos países. El rey coreano
no se fiaba de este nuevo señor y dio un empujón al entrenamiento de las artes
marciales.
Desde principios del siglo XVII, una tendencia de estudios pragmáticos empezó a
ganar terreno entre los funcionarios y doctores liberales como una forma para
construir un estado moderno. Éstos se preocupaban del desarrollo agrícola e
industrial y de la distribución de la tierra. Sin embargo, el gobierno de
aristócratas conservadores no acogió sus propuestas.
A finales de la segunda mitad de la época Choson, la administración del gobierno
y las clases altas ejercieron una arbitrariedad tan violenta como persistente. Por
este motivo, el rey Yongjo (1724-1776), adoptó una política de imparcialidad
para combatir este problema y consiguió reforzar la autoridad real, asegurando
estabilidad política. Su sucesor, el rey Chongjo (1776-1800) mantuvo la misma
política de imparcialidad, creó una Biblioteca Real para almacenar los escritos
y archivos reales e inició varias reformas políticas y culturales.
Esta época fue testigo del auge del shirak, o escuelas pragmáticas entre
funcionarios eruditos y liberales. Destacados eruditos escribieron textos
progresistas que recomendaban mejoras agrícolas e industriales, además de
reformas drásticas en el reparto de tierras. Desdichadamente, la mayoría de las
sugerencias fueron ignoradas.
En 1790, el rey ordenó al maestro Lee Duk-moo recopilar el Mooye Dobo Tongji
(recopilación de las técnicas de las artes marciales coreanas). Las técnicas de
jabalina (chang), el uso de la espada (kum) y el palo (bong sool), y las
técnicas de manos y pies (Kwon bub), se recogieron en cuatro libros.
Durante el siglo XIX, Corea siguió siendo un “reino ermitaño” (Eremita),
firmemente opuesto a las demandas occidentales para establecer relaciones
diplomáticas y comerciales. Corea mantuvo su alianza con China, que luchaba por
la supervivencia contra la intromisión occidental. De ahí que China no pudiera
prestar auxilio a Corea. Japón, que acababa de erigirse como una nueva potencia
industrial, llegó a ocupar el vacío de poder anexionando Corea. En 1910 se
extinguió la Dinastía Choson.
La ocupación japonesa y el Movimiento para
la independencia de Corea
El gobernador general japonés en Seúl estaba principalmente interesado en la
explotación económica del país. De ahí que promoviese la emigración de
agricultores y pescadores japoneses a Corea mediante la entrega gratuita de
tierras o su venta a precio simbólico.
El gobierno colonial japonés exportó grandes cantidades de arroz de la
producción coreana mientras que los coreanos sufrían un serio déficit
alimentario. Al tiempo que los japoneses prosperaban a costa de los recursos
coreanos, el nivel de vida de Corea sufría un deterioro drástico. Como
resultado, cientos de miles de campesinos coreanos abandonaron sus granjas y
emigraron a Manchuria o Japón, sólo para encontrarse allí con una vida más fácil.
La autoridad colonial japonesa fomentó el “niponismo” entre los coreanos. Los
intelectuales coreanos se enfrentaron a la política oficial de asimilación
japonesa. Hicieron valer sus diferencias y lucharon por distanciarse
culturalmente de sus colonizadores. En 1919, los coreanos iniciaron una serie de
protestas a escala nacional que habría de costar miles de vidas. Este movimiento
independentista no tuvo éxito, pero proporcionó a los coreanos firmes vínculos
de identidad y patriotismo que condujeron a establecer un Gobierno Provisional
en Shanghai y a organizar la lucha armada contra el colonialismo japonés en
Manchuria.
Los coreanos recibieron con gran alivio y satisfacción la derrota japonesa al
final de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, su alegría habría de ser breve.
La liberación no trajo la independencia por la que tanto habían luchado los
coreanos, sino el comienzo de los conflictos ideológicos en un país dividido.
Guerra de Corea
Después de la Segunda Guerra Mundial Corea, fue ocupada por los rusos, en el
norte, y los norteamericanos, en el sur. Las negociaciones se tambalearon. Las
elecciones que iban a decidir el futuro político de toda Corea se celebraron
sólo en el sur. El nuevo gobierno declaró su independencia y los del norte
hicieron lo mismo. Estaba montado el escenario para la Guerra de Corea.
El Norte quedó al “mando” de Kim Il-sung, y en el Sur las primeras elecciones se
celebraron el 10 de mayo de 1948.
El 25 de junio de 1950 se inicia la guerra que duró tres años. Al final de la
guerra el país estaba en ruinas. Seúl era una pila de escombros y millones de
personas carecían de hogar.
Pasada la Segunda Guerra Mundial las artes marciales empezaron a estar en boga
otra vez.
Para entender la evolución de las artes marciales coreanas es preciso adentrarse
en la historia y la cultura de este pueblo. Las artes marciales son, sin lugar a
dudas, parte de la idiosincrasia de Corea.
Si nos me he extendido a la hora de hablar de la historia de Corea, ha sido
precisamente para llegar a tener una visión mínimamente aceptable de las inter-relaciones
e influencias que se dan en toda la zona. Corea ha servido como puente entre
Japón y China durante miles de años. La cultura japonesa pudo ser transmitida a
China a través de Corea, la cultura china pudo llegar a Japón a través de Corea,
y la cultura coreana llegó a China y Japón.
Las artes marciales coreanas, obviamente, fueron influenciadas por chinos y
japoneses. Lo que no evita que existan artes marciales propias de Corea, con su
propio desarrollo; aunque se vean impregnadas, como las chinas y japonesas, de
peculiaridades de “foráneas”.
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